jueves, febrero 24, 2005

Diario Egipto I

Por fin.....creía que nunca iba a llegar el día de poder ir a Egipto, y menos en Frebero, la temporada alta allí, pero el destino es así, nunca sabes con qué te va a sorprender. Así que Chus y yo nos pusimos manos a la obra para contratar un viajecito a Egipto en menos de una semana. Después de examinar muchas ofertas en internet (en la sección 'Otros' os muestro algunos enlaces de internet interesantes) y en agencias de viajes, nos decidimos por dos de ellas: la del Corte Inglés y la de Nubia Tours. En principio, son las dos que más confianza nos merecían. Finalmente descartamos la de Nubia Tours porque no nos aseguraban que nos puedieran enviar los billetes y toda la documentación en tan poco tiempo, por lo que nos quedamos con la del Corte Inglés.
De todos sus programas, el único que se adecuaba con nuestros gustos y sobre todo con plazas libres de avión es el que se llamaba ‘Imágenes de Egipto Opción B’, que consistía en 8 días (7 noches) que se repartían de la siguiente forma:
- Madrid – Asuán
- Asuán – Luxor (Crucero Nilo 3 noches)
- Luxor – El Cairo (2 noches)
- El Cairo – Madrid
A este programa básico, le hemos añadido dos extras por nuestra cuenta:
- Visita a Abu-Simbel
- Noche extra en El Cairo
También hemos escogido la opción Superior, lo cual eleva el precio en 188 euros por persona. En total (sin incluir Abu Simbel que se paga allí – 175 euros/persona), pagamos 1150 euros cada uno.


Día 10-Febrero-2005 (Jueves)

El avión sale a las 14.45, y Chus y yo con las ganas que tenemos de irnos estamos allí con tres horas de antelación. Ni que decir tiene que somos los primeros que estamos frente al mostrador de facturación de EgyptAir, todavía cerrado. Este se encuentra en la terminal 1 y si no recuerdo mal está entre los mostradores 227 – 232.
El avión sale con algo de retraso, y lo que es peor.....con una excursión de 65 adolescentes del colegio de Nuestra Señora del Buen Consejo de Madrid, que nos dan un viajecito que todavía me estoy acordando de ellos.
El vuelo va a El Cairo, pero con escala en Aswan, donde llegamos sobre el horario previsto (el viaje ha durado unas 5 horas, pero hay que tener en cuenta que allí es una hora más). Nota: en el avión se reparte una tarjeta que hay que rellenar y posteriormente dar al llegar al aeropuerto, que es obligatoria para que te puedan tramitar el visado al llegar a Egipto.
Allí, nada más desembarcar nos dirigimos a un agente que porta un cartel de ‘El Corte Inglés’ en una mano y de ‘Nubia Tours’ en la otra. Hay que decir, que ambas agencias trabajan con la misma mayorista en egipto ‘Galaxia’, considerada una de las mejores.
Allí el hombre nos saca el visado y nos acompaña al autobús para trasladarnos al hotel. Chus y yo no esperamos a comentarle que queremos ir al día siguiente a Abu Simbel, ya que lo contratamos como extra en Madrid, pero el guía nos dice que él no sabe nada de eso, pero después de unas cuantas llamadas nos dice que de acuerdo, que mañana nos iremos con él a Abu Simbel pero que perderemos todas las visitas del programa para ese día (es decir: el templo de Filae, el obelisco inacabado y la presa de Asuán). Ni que decir tiene que no hay color entre Abu Simbel y el resto, así que ‘alea jacta est’.

El guía nos informa que pernoctaremos en el hotel Isis Island, y una pareja que tenemos al lado se queja de que ese hotel es de categoría estándar, y no de categoría superior, que es lo que habían contratado por el Corte Inglés ( pero Chus y yo, que también habíamos contratado categoría superior nos callamos, ya que después de que el guía nos hubiera solucionado lo de Abu Simbel ya nos parecía suficiente). El único hotel de categoría superior en Asuán con el Corte Inglés es el Old Cataract, un hotel de un encanto especial y en el que muchas celebridades han pasado por allí (Agatha Christie y Churchill entre otros).

El hotel Isis Island se encuentra en una isla en el Nilo por lo que cogemos una barca para llegar allí. El hotel parece bastante majo y moderno por fuera. El check-in en todos los hoteles de Egipto parece ser una aventura, ya que en todos tardamos una media de 30 o 45 minutos, y eso que el guía se ocupa de todo.
El grupo, formado por 23 personas está un poco cansado de todo el tiempo que se está perdiendo en el checkin. Son las 23.00 y mañana nosotros nos levantamos a las 05.00 para ir a Abu Simbel. Por fin conseguimos la llave de nuestra habitación, y un portamaletas nos acompaña, y nosotros, que no se diga, le damos 2 euros. Nota: más adelante nos daremos cuenta que los guías ya les dan propinas a todos los maleteros y demás, por lo que no es necesario darles nada, pero Chus y yo tenemos un ‘agujero’ en el bolsillo, y los euros se nos caen a cada paso que damos. Creo que en todo el viaje habremos dado unos 70 euros en propinas.

La habitación del hotel parece buena, pero todo fachada, la cama da un poco de cosa, y la almohada no es muy buena. Pero sólo va a ser una noche aquí (unas 4 horas), así que nos lo tomamos con filosofía.
Nos acabamos de dar cuenta de que no hemos cenado por lo que nos vamos al buffet del hotel, pero.....noooooo, que ven mis ojos, los 65 adolescentes del avión entrando en el hotel y dirigiéndose directos al buffet. Así que nos dirigimos veloces y cogemos un poco de todo antes de que arrasen con el buffet. Comemos en 10 minutos y pagamos la cena en la recepción, nada menos que 30 euros, y como ya he dicho que teníamos un ‘agujero’ en el pantalón le damos 3 euros de propina al de recepción (lo reconozco, me bloqueé, porque de dar propina se la tendría que haber dado al camarero del buffet.....no comment).
Así que llegamos a la habitación con una sensación de que no íbamos a tener euros suficientes para pagar a todos en este viaje. Pero nada, pelillos a la mar, a dormir se ha dicho que mañana nos levantamos a las 05.00. .....Iluso....creía que iba a dormir....adivina qué gentucilla monta una fiesta por los pasillos del hotel....pues sí, los 65 del ‘Buen Consejo’. Me están hartando, y sólo rezo para que al día siguiente no les monten en la misma motonave que a nosotros.


Día 11-Febrero-2005 (Viernes)


Son las 05.00, la hora de levantarse, y con una musiquilla que viene de fuera...¿estarán haciendo una fiesta a estas horas?....pues no, es la llamada a la oración que retumba por todos los rincones de Asuán. Los musulmanes deben rezar 5 veces al día, y la primera y la última coinciden con el amanecer y atardecer del día.

Antes de ir a la puerta del hotel, donde hemos quedado con el guía, nos dirigimos a recepción para que nos den un desayuno-picnic, ya que el comendor lo abren poco después. El picnic en cuestión es una caja enorme de colorines que contiene un plátano, un huevo duro, dos cruasanes y dos zumos. ¿ se piensan que me lo voy a llevar? Al final cojo un zumo y los cruasanes y dejo las cajas.....

Nos dirigimos al coqueto aeropuerto de Asuán para coger el vuelo a Abu Simbel. En este trayecto ya se nos ha ‘caído’ algún que otro euro por el camino. La temperatura en Asuán a estas horas es fresca, digamos que unos 7 grados. Nos subimos a una avión de la compañía Sky, bastante moderno, y en el que las plazas no son numeradas. Al subir vemos que casi todas las plazas de ventanilla están ocupadas excepto una que cogemos. Pero, no todo está de cara. El lado bueno de ventana es el ala izquierda del avión y no el derecho, ya que al acercarse a Abu Simbel, el avión pasa a escasos 100 metros del templo pero por el lado izquierdo del avión.....otra vez será.

El aeropuerto de Abu Simbel se encuentra a 500 metros del templo, y como en todos los aeropuertos, hoteles, motonaves, museos, etc...de Egipto, pasamos por una infinidad de escáneres, que siempre me pitan (maldito cinturón).

Abu Simbel: en dos palabras... ‘im’ ‘presionante’. Junto con las Pirámides el monumento que más me ha gustado. Por fuera impresonante, y por dentro, impresionante. No tiene desperdicio. La única pena es que no te dejan estar mucho tiempo allí porque tienes que coger el avión de vuelta. Habremos estado en total unos 90 minutos, pero que apenas da para hacer unas cuantas fotos. Aquí sí se nota ya el calor, la verdad es que estamos en uno de los puntos más meridionales de Egipto. La temperatura a las 10.00 debía ser de 30ºC (hay que decir que a las 06.00 de la mañana ya amanece) .
Todavía Chus y yo nos preguntamos cómo es posible que nadie más de nuestro grupo no tuviera contratada esta excursión... más tarde algunos del grupo nos dijeron que se arrepentían de no haber venido, más aún después de ver que el guía les había metido en una fábrica de especias durante dos horas (a ver si alguien picaba y compraba algo).
Nota: este viaje a Abu Simbel es mejor contratarlo desde España, para reservar el vuelo, aunque siempre se paga en Egipto. Y aunque existe la posibilidad de ir por carretera ( más barato) no sé si merece la pena hacerse tantas horas de viaje pudiendo ir en avión.
La excursión a Abu Simbel en avión cuesta 170 euros por persona.


De vuelta a Asuán, el guía nos lleva a la motonave, ‘Amarco’, una motonave de un año de antigüedad propiedad de ‘Galaxia’ que ha conseguido el año pasado el premio a la mejor motonave. La verdad que es una maravilla, y las habitaciones de lujo. No puedo decir nada malo de esta motonave, todo excelente, empezando por el servicio. Allí el guía nos lleva al bar mientras él nos hace el checkin (otra media hora) que se nos ameniza con un zumo de guayaba que está decilicioso. Yo creía que íbamos a esperar a que viniera el grupo que había estado visitando el templo de Philae, el obeslisco inacabado y la presa, para hacer así el sorteo de las habitaciones. Parece ser que se hace un sorteo, delante de todas las personas, de las habitaciones de la motonave, ya que la gente prefiere las de pisos más altos que las de abajo. Pero nuestro guía, y antes de que venga el resto del grupo, nos da una habitación del segundo piso....creo que estamos de suerte.
Al final la realidad es que la motonave va al 40% de ocupación y que toda la gente tiene habitaciones de pisos altos.

Por la tarde, el guía nos vende una excursión extra a un pueblo nubio, muy cerquita de Asuán, al que vamos en lancha. En principio estaba programado un viaje en faluca por el Nilo, pero el guía nos comenta que éste lo haremos en Luxor para poder hacer la visita a este pueblo Nubio hoy. Parece que todo el grupo está de acuerdo. Esta excursión nos vale 40 euros por persona. El viaje por el Nilo es una maravilla, además Asuán está repleto de islas y recovecos que lo hacen único. Finalmente llegamos al pueblo Nubio donde antes de desembarcar se nos avalanzan 15 niños nubios de entre 3 y 10 años hablando en un español más que decente. Aquí todas las niñas se llaman Sarah o Fátima y cada uno de estos niños te seguirá por todo el pueblo vendiéndote alguna que otra cosilla. Chus y yo les damos piruletas y sugus que hemos comprado en España, ya que habíamos leído que a los niños en Egipto les hace mucha ilusión, y algún que otro euro. Nota: también suelen pedir bolígrafos, sobre todo los que tienen botón que haga ‘click’.
Al final, la excursión a este pueblo nubio, consiste en ir a una casa de aquí, muy bien decorada, en el que te ofrecen un karkade (infusión de hibisco típica de Egipto), y te venden alguna que otra cosa. Las niñas de 3 y 5 años de esta casa son para comérselas, sólo por verles a ellas ha merecido la pena la excursión.
Ya en la motonave de vuelta, cenamos y tenemos un poco de tiempo libre, que algunos aprovechan para visitar el mercadillo de Asuán, pero Chus y yo, después de madrugón de la mañana optamos por irnos ya a descansar.

2 Comments:

Anonymous cristina said...

He estado leyendo vuestra experiencia de Abú Simbel y estoy totalmente de acuerdo. Es junto con las Pirámides lo más impresionante y apasionante.
Ahora voy a daros un poco de envidia, mi marido y yo, estuvimos SOLOS dentro del Templo.
Nuestro barco estaba amarado casi frente, y cuando se fueron los miles de turistas que ese día hicieron la visita, hablamos por señas con el guardián del Templo. El que tenía una llave enorme en la mano y ya iba a cerrar la puerta.Le pedí con un gesto que me dejara pasar, y previa propina, que besó al cogerla,nos dejó a los dos que entrásemos. A lo mejor lo pones en duda, pero es que yo aún cuando lo recuerdo, me dan escalofrios y casi me parece un sueño.
Vernos allí dentro solos, rodeado de aquella belleza e historia creo que fue lo más impresionante para mi de nuestro viaje a Egipto.
Pues bien ahí no acaba la cosa.Después de cenar en el barco,acudimos al espectáculo de luz y sonido, con la gran suerte que ese dia lo hacían en español, (cosa que no nos ocurrió ni en las Pirámides ni en el templo de Luxor)
Aquello fue marvilloso,pero es que aun no queda aquí la cosa.
Nos dijeron que amanecia a las cinco de la mañana y que al poco rato, entraba un rayo de sol hasta el fondo, donde estaba la figura del faraón. Así que a esa hora nos fuimos al Templo y vivimos otra experiencia inolvidable.
Nuestro barco zarpó, para hacer el redorrido por el Lago Naser, a las siete de la mañana. Desde la cubierta, no pode quitar los ojos de los Templos, hasta que se perdieron en el horizonte. Yo hasta lloré . Inolvidable.
Te contaré en otros momentos experiencias vividas en Egipto.
Hemos sido afortunados, nosotros y vosotros, por poder haber hecho EL VIAJE DE LOS VIAJES. "hasta pronto"

17/9/06 3:16 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

acabo de leer tu blog y me encanta...yo hice ese viaje (bastante parecido) hace unos años con mi padre y fue mas que impresionante. Siempre quise ir a Egipto, desde pequeñita, y esas Navidades me llevó...andaba por Google buscando recordar el nombre del templo de Philae y me he topado con tu blog...la verdad es que la experiencia es única y en mi caso sólo ha sido superada por el viaje que hice a la India: New Delhi, Agra, Jaipur....merece la pena...animaos!

1/12/08 4:38 p. m.  

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